La Alberca en la Sierra de Francia
Castilla y León España Salamanca

Ruta en coche por la Sierra de Francia: qué ver en La Alberca y San Martín del Castañar

El pasado sábado hicimos una ruta en coche por la Sierra de Francia, en la que visitamos dos de los pueblos más bonitos de Salamanca: La Alberca y San Martín del Castañar. Ambos se encuentran al sur de la provincia y son conocidos por sus peculiares casas con entramados de madera que les otorgan ese encanto tan especial; sin ninguna duda, merece mucho la pena hacerles una visita. Si queréis saber cuál fue nuestro recorrido en esta ruta en coche por la Sierra de Francia y qué ver en La Alberca y San Martín del Castañar, ¡seguid leyendo!

Calles empedradas de La Alberca

Debido a las restricciones que todavía persisten a causa de la pandemia, la semana en la que visitamos estos pueblos todavía no podíamos salir de nuestra provincia, por lo que nos veíamos limitados a viajar por Salamanca.

A pesar de ello, nosotros preferimos ver el lado bueno de las cosas, así que nos quedamos con el hecho de que este año nos está sirviendo para descubrir lugares preciosos que están más cerca de lo que pensamos y que, quizás en otras circunstancias, no visitaríamos. Os animamos a que hagáis lo mismo en vuestra comunidad.

En esta ocasión, decidimos hacer una ruta en coche por la Sierra de Francia para visitar dos pueblos de sus pueblos más bonitos: La Alberca y San Martín del Castañar. El primero es el pueblo que la gente que viaja a la ciudad salmantina suele visitar cuando les queda algún día suelto. La fama de la Alberca se debe a que, en 1940, fue el primer núcleo rural de España declarado Conjunto Histórico-Artístico.

Casa tradicional del pueblo de La Alberca
Casa típica de La Alberca

Si salís desde Salamanca, en coche se tarda poco más de 1 hora en llegar, así que no hará falta que madruguéis mucho porque os dará tiempo de sobra a ver ambos sitios.

Qué ver en La Alberca

Sus casas, hechas a base de un entramado de madera y piedra, son uno de los mejores ejemplos de la arquitectura serrana. Nosotros os recomendamos que os perdáis por sus calles para descubrir los rincones que esconde este precioso pueblo (que son muchos). Para que veáis que no os mentimos, os dejamos una foto con uno de los que nosotros encontramos 😉

Patio en La Alberca
Patio en la Calle las Espeñitas

La Alberca es un pueblo pequeñito, por lo que, a no ser que queráis tomaros algo por allí o visitar alguno de los museos que ofrece, en una hora y media podéis verlo perfectamente. Nosotros es lo que hicimos, ya que también queríamos visitar la Abadía de los Templarios y, después de comer, San Martín del Castañar.

Pared del Portalón, en La Alberca
Pared del Portalón

Además de dar una vuelta por sus calles, como os recomendábamos anteriormente, hay muchos lugares que ver en La Alberca, como la Plaza Mayor, la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción (así como la estatua del verraco que se encuentra justo antes de su entrada) y alguna de sus ermitas: la Ermita de San Antonio, la Ermita del Humilladero o la Ermita de San Blas.

Plaza Mayor de La Alberca
Plaza Mayor de La Alberca
Iglesia de Nuestra Señora de La Asunción, en La Alberca
Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

Además, si os interesa el tema o la visita se os hace demasiado corta, también tenéis la opción de ver alguno de los museos que se encuentran en el pueblo.

Fachada de una casa de La Plaza Mayor con la imagen de Unamuno, en La Alberca
Fachada de una de las casas de la Plaza Mayor en homenaje a Unamuno

Algo muy curioso y típico de La Alberca es la tradición del marrano de San Antón. ¿Sabíais que, si visitáis este pueblo entre principios de verano y mediados de enero, puede que tengáis la oportunidad de ver a un cerdo corriendo por sus calles?

Estatua del verraco, junto a la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, en La Alberca
Estatua del verraco

Sí, habéis leído bien. Cada año, los habitantes de este pueblo de la Sierra dejan en libertad a un cerdo que recorre las calles a sus anchas durante 6 meses. Durante todo este tiempo, el animal se alimenta de la caridad de los vecinos, que le dan de comer hasta que el 17 de enero, día de San Antón, tiene lugar una rifa en la que es sorteado.

La Alberca también es famosa por la artesanía que allí se fabrica. Al recorrer sus calles, veréis un montón de tiendas que venden desde productos gastronómicos hechos por ellos mismos hasta calzado e incluso joyas.

Taller de Artesanía en La Alberca
Taller de artesanía local
La Despensa del Solano en La Alberca
Tienda local (¡fijaos en el detalle de la puerta decorada con legumbres!)

Parada en La Abadía de los Templarios

Antes de marcharnos de la Alberca, hicimos una pequeña parada en la Abadía de los Templarios. Situado a las afueras del pueblo, este complejo turístico es una auténtica pasada. Nosotros os recomendamos que lo visitéis, aunque solo sea para hacer fotos o incluso tomaros algo en la terraza de su bar, ya que pasar una noche aquí no es precisamente barato.

Hotel de La Abadía de Los Templarios, en La Alberca
Abadía de los Templarios

Se trata de una especie de poblado que cuenta con un espectacular hotel-spa, varios chalets que funcionan como apartamentos turísticos, dos bares, una piscina al aire libre e incluso un mini-zoo particular. El edificio principal, construido sobre una antigua abadía medieval, guarda el aspecto de un verdadero castillo de la época. Además, el entorno que rodea a este complejo es inigualable: las vistas de la Sierra de Francia y del Parque Natural de las Batuecas son increíbles.

Casas de alquiler en La Abadía de Los Templarios
Chalets turísticos de la Abadía

Dónde comer: merendero del Campamento Juvenil de La Legoriza

Después de visitar la Abadía de los Templarios, nuestra ruta en coche por la Sierra de Francia continuaba hacia San Martín del Castañar. Pero antes de llegar al pueblo, nos desviamos un poco para hacer una parada, comer los bocatas que llevábamos preparados y reponer fuerzas.

Merendero del Campamento Juvenil de La Legoriza, cerca de San Martín del Castañar
Entorno del merendero

Nos detuvimos en el merendero del Campamento Juvenil La Legoriza. Está inmerso en plena naturaleza e incluso hay un pequeño arroyo al lado que hace que el lugar sea todavía más bonito. El merendero estaba completamente limpio y había varias mesas bien separadas entre ellas (dato importante teniendo en cuenta la situación actual).

Aprovechamos para recordaros que en nuestra entrada sobre cómo protegerse frente al coronavirus durante el viaje tenéis consejos y recomendaciones para reducir al máximo posible el riesgo de contagio en vuestros viajes.

Dado que el merendero no aparece como tal en Maps, os dejamos aquí el punto exacto en el que se encuentra.

Qué ver en San Martín del Castañar

Tras descansar un poco y llenar nuestros estómagos, nos dirigimos a la última parada de esta ruta en coche por la Sierra de Francia: San Martín del Castañar. Nosotros aparcamos en una explanada que hace las veces de parking, justo enfrente de la calle Campito, y desde allí empezamos nuestra visita.

Señal de entrada a San Martín del Castañar
Entrada a San Martín del Castañar

Lo primero que llamó nuestra atención nada más salir del coche fueron los maceteros que decoraban el parking y que también iréis encontrando a lo largo del pueblo. Todos tienen algo escrito o dibujado: desde criaturas mitológicas o especies de la fauna y la flora hasta frases con palabras o expresiones típicas de la zona. ¡Nos pareció una iniciativa realmente original!

Macetas con refranes en San Martín del Castañar
Maceteros con refranes que podréis ver en todo el pueblo

En seguida os daréis cuenta de que las casas de San Martín son muy parecidas a las de La Alberca, pues se trata del estilo propio de la Sierra de Francia. Bajando por la calle Campito llegamos hasta la Plaza Mayor.

Calles empedradas en San Martín del Castañar
Casas de San Martín del Castañar

En la Plaza Mayor de San Martín del Castañar podéis ver el Portalón, un curioso soportal en el que antiguamente se reunía el Consejo del pueblo.

Pared de El Portalón, en San Martín del Castañar
Una de las paredes del Portalón

Si continuáis hacia adelante, llegaréis hasta la Plaza de la Iglesia y, si seguís subiendo por la calle que queda a su derecha (y que tiene una pequeña cuesta), os encontraréis con la Plaza de Toros de San Martín del Castañar. Como dato curioso, se trata de la segunda plaza de toros más antigua de toda España, tan sólo por detrás de la que se encuentra en Béjar (también en la provincia de Salamanca, por cierto).

Justo al final de la cuesta de la misma calle, se alza el Castillo de la Biosfera. La entrada es totalmente gratuita y las vistas desde allí son increíbles.

Torre del Castillo de la Biosfera, en San Martín del Castañar
Torre del Castillo de la Biosfera

Desgraciadamente, cuando nosotros llegamos la torre estaba cerrada y no pudimos subir, pero aun así merece la pena entrar y recorrer la plataforma delimitada por barandillas para disfrutar del paisaje.

Frase "¿Cuánto vive un paisaje?", en el suelo de la plataforma del Castillo de la Biosfera, en San Martín del Castañar
Plataforma de madera que recorre el Castillo
Mirador del Castillo de la Biosfera, en San Martín del Castañar
Mirador del Castillo

Actualmente se ha rehabilitado el castillo e incluso cuenta con el Centro de interpretación y recepción de visitantes de la Reserva de la Biosfera de las Sierras de Béjar y Francia. Nosotros no pudimos visitarlo porque también estaba cerrado, pero en la página oficial de San Martín podréis encontrar más información al respecto por si os interesa.

Entrada al Castillo de la Biosfera, en San Martín del Castañar
Entrada al Castillo

Por último, nos dirigimos hacia el Puente Romano. Si deshacéis el camino hasta llegar al cruce de la Plaza de la Iglesia, tomad la calle de la izquierda y bajadla por completo hasta que diviséis el puente. Llegaréis a una zona verde que es perfecta para descansar un poco, refrescaros en la fuente o incluso tumbaros en la hierba si hace buen tiempo. Al fondo, veréis un chiringuito en el que también podéis tomaros algo si os apetece.

Puente Romano en San Martín del Castañar
Puente Romano de San Martín del Castañar

Nuestra ruta finalizó en ese chiringuito. La verdad es que nos tomamos el día con calma, pero si creéis que a vosotros os puede saber a poco o incluso sobrar bastante tiempo, os dejamos otra opción que puede interesaros: la Ruta por el Bosque de los Espejos.

Comienza justo en San Martín del Castañar y se tarda unas 3 horas y media aproximadamente en completarla. Al ser circular, lo que también podéis hacer es tomar un atajo y recorrer solo la mitad en caso de que no os de tiempo o solo queráis recorrer una parte. Nosotros no la hicimos (pero la tenemos pendiente), así que os dejamos esta página en la que encontraréis información detallada sobre la Ruta por el Bosque de los Espejos.

Otra opción si os sobra tiempo, pero no os veis con ganas de hacer una ruta de senderismo, es acercaros a otro de los bonitos pueblos de la zona, como Sequeros, Mogarraz o Miranda del Castañar.

Si estáis pensando en hacer más escapadas desde Salamanca o alrededores, os podría interesar nuestra ruta en coche por la zona Sur del Parque Natural de las Arribes del Duero. No os perdáis tampoco su continuación por el Parque Natural do Douro Internacional, una muy buena opción para cuando podamos viajar a Portugal.


¡Y hasta aquí la entrada de hoy! Esperamos que os haya gustado esta ruta en coche por la Sierra de Francia y que os haya ayudado para saber qué ver en La Alberca y San Martín del Castañar en caso de que queráis visitar estos dos preciosos pueblos. Si habéis estado en alguno de los lugares que hemos mencionado, ¡contadnos vuestra experiencia en comentarios! Y, como siempre, si creéis que nos hemos dejado algo también podéis decírnoslo para que tomemos nota 🙂

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